Ha pasado el tiempo, increíblemente rápido, y ya no me quedan infantes.
Ahora tengo en casa dos adolescentes y un adulto joven (ridícula clasificación porque para mi sigue siendo un niño).
Se echan de menos esas risas fuertes, francas, abiertas.
Se echan de menos esas entradas violentas, llenas de energía, tirándose sobre sillones y camas, con total indiferencia.
Es como si todo hubiese aprendido un ritmo tranquilo, suave y maduro.
Ya las tareas no son físicas, sino mentales. No por ello menos desafiantes o agotadoras.
Las reglas fijadas hace tanto tiempo, se han movido, pero no han desaparecido. No puede existir crianza sin reglas. Nos ayudan a todos.
El amor es fuerte, muy fuerte.
Agradezco haberlo hecho de tal manera que los abrazos y los besos no se han perdido.
Los crié niños de piel y ahora, siguen siendo mis brazos refugio, contención, alegría, cariño y la dosis de amor necesaria para vivir, tanto como necesitamos del oxígeno para respirar.
Y siendo ellos así, han aprendido a compartir esos abrazos no sólo con el papá, sino también con amigos, amigas y algunos... más que eso.
Hemos alcanzado muchas metas. Diplomas y premios me llenan de orgullo.
Pero en este caminar, he aprendido algo muy importante. No son mis metas, no son mis desafíos, no son mis elecciones.
Yo los acompaño, los apoyo, los motivo, los levanto si se caen muy fuerte, pero sé que no es mi camino. Yo les regale vida para que la vivan, y lo que se regala no se cobra.
Sigo aprendiendo. Nunca he dejado de crecer con mis niños. Algunos incluso, podrían opinar que me han hecho vieja. Y puede ser. Pero una vieja más sabia.
Por eso escribo esto a modo de despedida.
Para dar paso a una nueva etapa.
Sin duda hay miles de cosas que me hubiese gustado agregar, miles de cosas que me hubiese gustado compartir. Pero he aprendido a soltar. A reconocer que no se puede estar triste por lo que no fue, por lo que no se hizo.
Así que para eso escribo hoy.
Dar gracias por todo lo que fue en un momento tan necesario de compartir, pero que ahora ya no encuentra en mí esa misma fuerza, por lo que prefiero cerrar este círculo y decir adiós.
Gracias y adiós a este Blog
No lo voy a borrar... quién dice que no lo retome cuando me hagan abuela.😊
jueves, 13 de junio de 2019
lunes, 13 de agosto de 2018
Para Compartir: "La base de un cerebro sano es la bondad, y se puede entrenar"
Este artículo me encantó, y debo reconocer que lo he leído más de una vez.
Richard Davidson, doctor en Neuropsicología, investigador en neurociencia afectiva.
Su investigación se centra en las bases neuronales de la emoción y los métodos para promover desde la ciencia el florecimiento humano, incluyendo la meditación y las prácticas contemplativas.
Fundó y preside el Centro de Investigación de Mentes Saludables en la Universidad de Wisconsin-Madison, donde se llevan a cabo investigaciones interdisciplinarias con rigurosidad científica sobre las cualidades positivas de la mente, como la amabilidad y la compasión.
Ha cosechado importantes premios y está considerado una de las cien personas más influyentes del mundo según la revista Time.
Tiene multitud de investigaciones y varios libros publicados. Ofreció un seminario para Estudios Contemplativos en Barcelona y una entrevista a La Vanguardia que aquí compartimos.
"Nací en Nueva York y vivo en Madison (Wisconsin), donde soy profesor de Psicología y Psiquiatría en la universidad. La política debe basarse en lo que nos une, sólo así podremos reducir el sufrimiento en el mundo. Creo en la amabilidad, en la ternura y en la bondad, pero debemos entrenarnos en ello".
Yo investigaba los mecanismos cerebrales implicados en la depresión y en la ansiedad.
...Y acabó fundando el Centro de Investigación de Mentes Saludables.
Cuando estaba en mi segundo año en Harvard se cruzó en mi camino la meditación y me fui a la India a investigar cómo entrenar mi mente. Obviamente mis profesores me dijeron que estaba loco, pero aquel viaje marcó mi futuro.
...Así empiezan las grandes historias.
Descubrí que una mente en calma puede producir bienestar en cualquier tipo de situación. Y cuando desde la neurociencia me dediqué a investigar las bases de las emociones, me sorprendió ver cómo las estructuras del cerebro pueden cambiar en tan sólo dos horas.
¡En dos horas!
Hoy podemos medirlo con precisión. Llevamos a meditadores al laboratorio; y antes y después de meditar les tomamos una muestra de sangre para analizar la expresión de los genes.
¿Y la expresión de los genes cambia?
Sí, y vemos como en las zonas en las que había inflamación o tendencia a ella, esta desciende abruptamente. Fueron descubrimientos muy útiles para tratar la depresión. Peroen 1992 conocí al Dalái Lama y mi vida cambió.
Un hombre muy nutridor.
“Admiro vuestro trabajo, me dijo, pero considero que estáis muy centrados en el estrés, la ansiedad y la depresión; ¿no te has planteado enfocar tus estudios neurocientíficos en la amabilidad, la ternura y la compasión?”.
Un enfoque sutil y radicalmente distinto.
Le hice la promesa al Dalái Lama de que haría todo lo posible para que la amabilidad, la ternura y la compasión estuvieran en el centro de la investigación. Palabras jamás nombradas en ningún estudio científico.
¿Qué ha descubierto?
Que hay una diferencia sustancial entre empatía y compasión. La empatía es la capacidad de sentir lo que sienten los demás. La compasión es un estadio superior, es tener el compromiso y las herramientas para aliviar el sufrimiento.
¿Y qué tiene que ver eso con el cerebro?
Los circuitos neurológicos que llevan a la empatía o a la compasión son diferentes.
¿Y la ternura?
Forma parte del circuito de la compasión. Una de las cosas más importantes que he descubierto sobre la amabilidad y la ternura es que se pueden entrenar a cualquier edad. Los estudios nos dicen que estimulando la ternura en niños y adolescentes mejoran sus resultados académicos, su bienestar emocional y su salud.
¿Y cómo se entrena?
Les hacemos llevar a su mente a una persona próxima a la que aman, revivir una época en la que esta sufrió y cultivar la aspiración de librarla de ese sufrimiento. Luego ampliamos el foco a personas que no les importan y finalmente a aquellas que les irritan. Estos ejercicios reducen sustancialmente el bullying en las escuelas.
De meditar a actuar hay un trecho.
Una de las cosas más interesantes que he visto en los circuitos neuronales de la compasión es que la zona motora del cerebro se activa: la compasión te capacita para moverte, para aliviar el sufrimiento.
Ahora quiere implementar en el mundo el programa Healthy minds (mentes sanas).
Fue otro de los retos que me lanzó el Dalái Lama, y hemos diseñado una plataforma mundial para diseminarlo. El programa tiene cuatro pilares: la atención; el cuidado y la conexión con los otros; la apreciación de ser una persona saludable (encerrarse en los propios sentimientos y pensamientos es causa de depresión)...
...Hay que estar abierto y expuesto.
Sí. Y por último tener un propósito en la vida, algo que está intrínsecamente relacionado con el bienestar. He visto que la base de un cerebro sano es la bondad, y la entrenamos en un entorno científico, algo que no se había hecho nunca.
¿Cómo se puede aplicar a nivel global?
A través de distintos sectores: educación, sanidad, gobiernos, empresas internacionales...
¿A través de los que han potenciado este mundo oprimido en el que vivimos?
Tiene razón, por eso soy miembro del consejo del Foro Económico Mundial de Davos, para convencer a los líderes de que hay que hacer accesible lo que sabe la ciencia sobre el bienestar.
¿Y cómo les convence?
Mediante pruebas científicas. Les expongo, por ejemplo, una investigación que hemos realizado en distintas culturas: si interactúas con un bebé de seis meses a través de dos marionetas, una que se comporta de forma egoísta y otra amable y generosa, el 99% de los niños prefieren el muñeco cooperativo.
Cooperación y amabilidad son innatas.
Sí, pero frágiles, si no se cultivan se pierden, por eso yo, que viajo muchísimo (una fuente de estrés), aprovecho los aeropuertos para enviar mentalmente a la gente con la que me cruzo buenos deseos, y eso cambia la calidad de la experiencia. El cerebro del otro lo percibe.
Apenas un segundo para seguir en lo suyo.
La vida son sólo secuencias de momentos. Si encadenas esas secuencias, la vida cambia.
El mindfulness es hoy un negocio.
Cultivar la amabilidad es mucho más efectivo que centrarse en uno mismo. Son circuitos cerebrales distintos. A mí no me interesa la meditación en sí misma sino cómo acceder a los circuitos neuronales para cambiar tu día a día, y sabemos cómo hacerlo.
Fuente :http://www.despiertacultura.com/2018/07/la-base-de-un-cerebro-sano-es-la-bondad.html
Richard Davidson, doctor en Neuropsicología, investigador en neurociencia afectiva.
Su investigación se centra en las bases neuronales de la emoción y los métodos para promover desde la ciencia el florecimiento humano, incluyendo la meditación y las prácticas contemplativas.
Fundó y preside el Centro de Investigación de Mentes Saludables en la Universidad de Wisconsin-Madison, donde se llevan a cabo investigaciones interdisciplinarias con rigurosidad científica sobre las cualidades positivas de la mente, como la amabilidad y la compasión.

Ha cosechado importantes premios y está considerado una de las cien personas más influyentes del mundo según la revista Time.
Tiene multitud de investigaciones y varios libros publicados. Ofreció un seminario para Estudios Contemplativos en Barcelona y una entrevista a La Vanguardia que aquí compartimos.
"Nací en Nueva York y vivo en Madison (Wisconsin), donde soy profesor de Psicología y Psiquiatría en la universidad. La política debe basarse en lo que nos une, sólo así podremos reducir el sufrimiento en el mundo. Creo en la amabilidad, en la ternura y en la bondad, pero debemos entrenarnos en ello".

Yo investigaba los mecanismos cerebrales implicados en la depresión y en la ansiedad.
...Y acabó fundando el Centro de Investigación de Mentes Saludables.
Cuando estaba en mi segundo año en Harvard se cruzó en mi camino la meditación y me fui a la India a investigar cómo entrenar mi mente. Obviamente mis profesores me dijeron que estaba loco, pero aquel viaje marcó mi futuro.
...Así empiezan las grandes historias.
Descubrí que una mente en calma puede producir bienestar en cualquier tipo de situación. Y cuando desde la neurociencia me dediqué a investigar las bases de las emociones, me sorprendió ver cómo las estructuras del cerebro pueden cambiar en tan sólo dos horas.

¡En dos horas!
Hoy podemos medirlo con precisión. Llevamos a meditadores al laboratorio; y antes y después de meditar les tomamos una muestra de sangre para analizar la expresión de los genes.
¿Y la expresión de los genes cambia?
Sí, y vemos como en las zonas en las que había inflamación o tendencia a ella, esta desciende abruptamente. Fueron descubrimientos muy útiles para tratar la depresión. Peroen 1992 conocí al Dalái Lama y mi vida cambió.
Un hombre muy nutridor.
“Admiro vuestro trabajo, me dijo, pero considero que estáis muy centrados en el estrés, la ansiedad y la depresión; ¿no te has planteado enfocar tus estudios neurocientíficos en la amabilidad, la ternura y la compasión?”.

Un enfoque sutil y radicalmente distinto.
Le hice la promesa al Dalái Lama de que haría todo lo posible para que la amabilidad, la ternura y la compasión estuvieran en el centro de la investigación. Palabras jamás nombradas en ningún estudio científico.
¿Qué ha descubierto?
Que hay una diferencia sustancial entre empatía y compasión. La empatía es la capacidad de sentir lo que sienten los demás. La compasión es un estadio superior, es tener el compromiso y las herramientas para aliviar el sufrimiento.
¿Y qué tiene que ver eso con el cerebro?
Los circuitos neurológicos que llevan a la empatía o a la compasión son diferentes.
¿Y la ternura?
Forma parte del circuito de la compasión. Una de las cosas más importantes que he descubierto sobre la amabilidad y la ternura es que se pueden entrenar a cualquier edad. Los estudios nos dicen que estimulando la ternura en niños y adolescentes mejoran sus resultados académicos, su bienestar emocional y su salud.

¿Y cómo se entrena?
Les hacemos llevar a su mente a una persona próxima a la que aman, revivir una época en la que esta sufrió y cultivar la aspiración de librarla de ese sufrimiento. Luego ampliamos el foco a personas que no les importan y finalmente a aquellas que les irritan. Estos ejercicios reducen sustancialmente el bullying en las escuelas.
De meditar a actuar hay un trecho.
Una de las cosas más interesantes que he visto en los circuitos neuronales de la compasión es que la zona motora del cerebro se activa: la compasión te capacita para moverte, para aliviar el sufrimiento.
Ahora quiere implementar en el mundo el programa Healthy minds (mentes sanas).
Fue otro de los retos que me lanzó el Dalái Lama, y hemos diseñado una plataforma mundial para diseminarlo. El programa tiene cuatro pilares: la atención; el cuidado y la conexión con los otros; la apreciación de ser una persona saludable (encerrarse en los propios sentimientos y pensamientos es causa de depresión)...

...Hay que estar abierto y expuesto.
Sí. Y por último tener un propósito en la vida, algo que está intrínsecamente relacionado con el bienestar. He visto que la base de un cerebro sano es la bondad, y la entrenamos en un entorno científico, algo que no se había hecho nunca.
¿Cómo se puede aplicar a nivel global?
A través de distintos sectores: educación, sanidad, gobiernos, empresas internacionales...
¿A través de los que han potenciado este mundo oprimido en el que vivimos?
Tiene razón, por eso soy miembro del consejo del Foro Económico Mundial de Davos, para convencer a los líderes de que hay que hacer accesible lo que sabe la ciencia sobre el bienestar.
¿Y cómo les convence?
Mediante pruebas científicas. Les expongo, por ejemplo, una investigación que hemos realizado en distintas culturas: si interactúas con un bebé de seis meses a través de dos marionetas, una que se comporta de forma egoísta y otra amable y generosa, el 99% de los niños prefieren el muñeco cooperativo.

Cooperación y amabilidad son innatas.
Sí, pero frágiles, si no se cultivan se pierden, por eso yo, que viajo muchísimo (una fuente de estrés), aprovecho los aeropuertos para enviar mentalmente a la gente con la que me cruzo buenos deseos, y eso cambia la calidad de la experiencia. El cerebro del otro lo percibe.
Apenas un segundo para seguir en lo suyo.
La vida son sólo secuencias de momentos. Si encadenas esas secuencias, la vida cambia.
El mindfulness es hoy un negocio.
Cultivar la amabilidad es mucho más efectivo que centrarse en uno mismo. Son circuitos cerebrales distintos. A mí no me interesa la meditación en sí misma sino cómo acceder a los circuitos neuronales para cambiar tu día a día, y sabemos cómo hacerlo.
Fuente :http://www.despiertacultura.com/2018/07/la-base-de-un-cerebro-sano-es-la-bondad.html
martes, 3 de julio de 2018
Para Compartir: "Neurociencia: por qué los estudiantes olvidan contenidos y qué hacer al respecto"
Como lo hacía antes, quiero compartir un artículo que encontré en uno de mis sitios favoritos, "Elige educar". Me pareció interesante probablemente, porque estamos en una época del año en que los niños deben dar exámenes finales, los cuáles incluyen muchos contenidos ya evaluados previamente y que uno esperaría aún se conservaran en la memoria de nuestros hijos, es decir, que hayan sido realmente aprendidos. Sin embargo, lo que uno suele observar es que realmente (Horror!!), estos han sido olvidados.
En el presente artículo se explica cómo y por qué olvidamos, y cómo es posible favorecer al proceso de memoria para que logremos retener más contenidos.
Según la neurociencia, el cerebro está conectado para olvidar, pero también hay estrategias validadas que permiten que el aprendizaje sea recordado por los estudiantes.
Escrito por: Camila Londoño
junio 15, 2018
En un artículo publicado en el diario Neuron, los neurobiólogos Blake Richards y Paul Frankland explican que el olvido no es un proceso de pérdida gradual de la información que sucede a pesar del esfuerzo por retenerla. Según los científicos, el objetivo de la memoria no es solo almacenar información con precisión, sino también optimizar la toma de decisiones en entornos caóticos que cambian de una forma rápida. En este modelo o entendimiento de la cognición, el olvido se entiende como una estrategia evolutiva y un proceso útil –que sucede en el fondo de la memoria– que evalúa y descarta información que no aporta a la supervivencia de la especie. ¿Qué quiere decir esto? Que bajo esta mirada, olvidar no es necesariamente una falla de la memoria, sino que, según lo explican Richards y Frankland, el olvidar puede ser una estrategia.
Según otros expertos, la memoria no es como una librería a la que accedemos cuando necesitamos información, sino que es más como una telaraña que recolecta información y la distribuye en millones de neuronas que están conectadas.
Entonces, cuando un estudiante aprende algo nuevo en clase, el material se codifica a través de estas redes neuronales y así, la experiencia de aprendizaje se convierte en una memoria. Olvidar es la némesis de este proceso; Según se explica en Edutopia, el psicólogo Hermann Ebbinghaus descubrió esto en la década de 1880. Ebbinghaus fue pionero en la investigación de la retención y el aprendizaje, y descubrió algo a lo que llamó “curva del olvido”, una medida de cuánto olvidamos en el tiempo. Lo que descubrió en sus experimentos es que sin ningún refuerzo o conexión con el conocimiento previo, la información se olvida rápidamente: aproximadamente el 56 % en una hora, el 66% después de un día y el 75% después de seis días.
Toda esta información evidencia que efectivamente los estudiantes pueden olvidar lo que aprenden.
Pero también, como explica el investigador Youki Terada en Edutopia, hay estrategias que se pueden aplicar para que todo el esfuerzo detrás de cada clase no se pierda y esto sucede porque un mismo circuito neuronal está involucrado con el olvido y la memoria. Terada comenta que un grupo de neurocientíficos del MIT explicó los mecanismos para el fortalecimiento sináptico en un artículo de 2015 también publicado en Neuron. Lo que ellos dicen es que, cuando las neuronas se disparan con frecuencia, las conexiones sinápticas se fortalecen. A esto se le llama plasticidad sináptica y esto es lo que explica por qué algunos recuerdos persisten y otros se desvanecen. En otras palabras, un acceso constante y repetido a la memoria almacenada que se está desvaneciendo, puede revivir la red neuronal que contiene la memoria para codificar un aprendizaje profundamente.
Otro dato interesante que vale la pena rescatar es que no todos los recuerdos se crean de la misma manera. Terada ofrece el siguiente ejemplo para explicar lo que dicen los científicos: sin un lector que habla español se enfrenta a las palabras NPFXOSK Y NARANJAS, recordará mucho más fácil la segunda palabra. Esto sucede porque ésta tiene un conjunto de letras más memorables. Es decir, las letras NPFXOSK parecen aleatorias, mientras que la palabra NARANJAS está relacionada con un contexto lingüístico ya codificado o aprendido. Además, la palabra NARANJAS invoca una memoria sensorial ligada a el olor, el sabor e incluso el color.
Entonces, ¿cómo lograr que los estudiantes recuerden lo que aprenden?
En un proceso de aprendizaje, los alumnos hacen nuevas conexiones sinápticas. Sabiendo esto, las formas de ayudarles a retener información es generando la mayor cantidad de conexiones posibles para ampliar esa telaraña de conexiones neuronales o accediendo a la memoria de forma constante y a lo largo del tiempo.
Hay cinco estrategias efectivas que según explica Terada, están validadas por la ciencia y son útiles para lograr este objetivo: 1) Las explicaciones entre pares: los estudiantes explican lo que han aprendido a sus compañeros. 2) El efecto de espaciar: en lugar de cubrir un tema y luego continuar, es clave revisar las ideas claves que se han trabajado a lo largo del año escolar. 3) Pruebas de práctica frecuentes: esta es una forma de impulsar la retención a largo plazo y, como beneficio adicional, ayudar a reducir el estrés, que a menudo afecta el rendimiento de la memoria. Esto puede hacerse a través de juegos como Kahoot. 4) Intercalar conceptos: cuando se agrupan problemas similares, los estudiantes no tienen que pensar en qué estrategias usar pues automáticamente aplican la misma solución una y otra vez. Por eso, intercalar obliga a los estudiantes a pensar y codificar el aprendizaje de una forma más profunda. 5) Combinar texto con imagen: las ayudas visuales son una buena forma de recordar la información más fácil. Los expertos dicen que es más fácil recordar lo que se ha leído y visto.
Estas estrategias, además de estar validadas por la ciencia, son simples y muy prácticas. Aunque el cerebro está conectado para olvidar, cualquier profesor puede implementarlas en el aula y esto, sin duda, puede marcar una diferencia en la forma como aprenden los estudiantes.
Fuentes:
Why Students Forget—and What You Can Do About It, Edutopia.
El texto fue extraído de http://www.eligeeducar.cl/neurociencia-los-estudiantes-olvidan-contenidos-al-respecto
jueves, 28 de junio de 2018
He vuelto!
A veces, uno tiene que salir a dar una vuelta larga antes de retomar algo. Eso me pasó a mí con este blog.
Hoy vengo llena de fuerza y motivación para escribir en éste que para mí es un pasatiempo que me entretiene, que me da sentido y que principalmente me permite hacer un aporte, aunque pequeño, pero un aporte.
Han sido como 6 años de distancia (tiempo y espacio se mezclan en el pensamiento). Seis años en los que me han pasado muchas cosas, pero la principal como dice el título del blog, he crecido con mis niños.
Ahora soy madre de adolescentes! Y pese a lo que muchos presagiaban, no ha sido ni tan difícil, ni tan terrible. No puedo negar que es más demandante, que se requiere lucidez y neuronas atentas. Pero como periodo de desarrollo familiar igualmente lleno de satisfacciones y de aprendizajes.
La tierna infancia quedó atrás y dio paso a una gran necesidad de expansión. Los límites debieron moverse pero jamás desaparecer. Las conversaciones se volvieron más fluidas, más profundas pero no más fáciles. Más interesantes y que requerían más preparación.
Pero no me refiero a preparación profesional. No hablo de leer más libros o artículos. Me refiero a una necesidad de preparación del corazón, de madurez, de mayor entendimiento, mayor tolerancia a la frustración, mayor confianza y más amor.
En estos años mantuve en el recuerdo esa frase que dice que uno como padre o madre debe dar más apoyo y comprensión cuando los hijos fallan, porque es cuando más lo necesitan.
Fue muy rico estar ahí para celebrar los triunfos y más importante aún, fue vital estar ahí para levantar en las caídas. Hay que saber agradecer que de los primeros hubo muchos, y de las segundas, pocas.
Ahora, quizás con un poco más de tiempo (aunque el tiempo es siempre una ilusión) pretendo seguir con aquellos que quieran prestar lectura a mis historias, mis desahogos y mis intereses. Me gusta la idea de compartir esos artículos tan interesantes que encuentro en la red y poder comentarlos.
Es rico reflotar el blog y tener la fantasía que esta vez tendré más seguidores. Estaré atenta a nuevos aportes, críticas y comentarios.
He vuelto!
viernes, 20 de abril de 2012
Para Compartir: Lo que debemos saber sobre el Día Mundial del libro
Navegando, como siempre..., encontré este artículo acerca de un importante día que se aproxima y podemos "marcarlo" en nuestra familia, haciendo algo especial en relación al tema de la lectura y de la importancia que tiene esta para el desarrollo de nuestros niños y niñas: El día del Libro.
El 23 de abril se conmemora el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. La idea de esta celebración es fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual.
¿Por qué se celebra en esta fecha?
Es una fecha simbólica ya que un día 23 de abril de 1616 fallecieron Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega.
Fue escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores, y alentar a todos, en particular a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores al progreso social y cultural.
Es importante darle énfasis a esta celebración considerando que Chile es uno de los países que menos se lee voluntariamente, según un estudio realizado por la Unesco en Latinoamérica. Es decir que las personas que leen lo hacen por obligaciones relacionadas con el colegio, el trabajo o los estudios superiores, pero sólo el 7% lo hace como medio de recreación.
¿Por qué es importante fomentar la lectura?
- Nos ayuda a ampliar el vocabulario y nuestro lenguaje.
- Nos permite pasar un buen rato y nos entretiene.
- Estimula nuestra imaginación.
- Nos permite acercarnos a otras culturas.
- Permite que nos identifiquemos con otras personas
- Nos permite conocer más sobre nuestra historia.
- Es un buen instrumento para compartir con la familia.
Datos útiles:
Datos útiles:
- La Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (dibam) tiene organizada una serie de actividades a lo largo de todo Chile para celebrar esta fecha.
- En el sitio www.memoriachilena.cl podrás encontrar miles de libros para leer gratuitamente.
Muchos colegios están organizando ferias del libro y talleres de lectura.
- En el sitio www.memoriachilena.cl podrás encontrar miles de libros para leer gratuitamente.
Muchos colegios están organizando ferias del libro y talleres de lectura.
Y ustedes en casa, ¿qué hacen para celebrar el día del libro?
Este artículo fue escrito por Paz Gonzalez y pueden encontrarlo en Guioteca. com http://www.guioteca.com/educacion-para-ninos/lo-que-debemos-saber-sobre-el-dia-mundial-del-libro/
martes, 10 de abril de 2012
Para Compartir: Educar en la fuerza de voluntad
Interesada en el tema de cómo ayudar a niños y jóvenes a alcanzar sus metas y objetivos, encontré este artículo para compartir. Esta orientado básicamente a ayudar a nuestros hijos e hijas a desarrollar la fuerza de voluntad.
Una de las grandes carencias de la juventud de hoy es la fuerza de voluntad, la energía interior para afrontar las dificultades, retos y esfuerzos que la vida plantea continuamente.
Desarrollar la capacidad de autodominio de los alumnos se ha convertido en un objetivo de primordial importancia, de modo que sean capaces de esforzarse para conseguir lo bueno, aunque cueste y la recompensa no se alcance enseguida.
El desarrollo de la fortaleza apoya el de todas las demás virtudes: no hay virtud moral sin el esfuerzo por adquirirla. En un ambiente social como el actual, donde el influjo familiar es cada vez más reducido, el único modo para que los jóvenes sean capaces de vivir con dignidad es llenarles de fuerza interior. La capacidad de esfuerzo está muy relacionada con la madurez y la responsabilidad.
Exigir también cuesta
La capacidad de exigencia amable de los padres y profesores va a marcar, en buena medida, el desarrollo de la capacidad de trabajo y esfuerzo, y de sus virtudes relacionadas (constancia, perseverancia, paciencia, etc.). Exigir también cuesta esfuerzo. Parece que todo va a ser más rápido y menos conflictivo si los educadores cargan con los esfuerzos, renuncias y sacrificios; pero sin ese esfuerzo no va creciendo la persona.
Entre los siete y los doce años transcurre el período sensitivo de estas virtudes: es cuando se aprenden con mayor arraigo y naturalidad. Si los alumnos se ven privados de los esfuerzos, los retos y las exigencias, llegará la adolescencia, con su crisis de madurez y no estarán dotados de energía interior para superar las dificultades. Nos encontraremos con que o no se dejan exigir, o - aunque entiendan lo que les decimos y deseasen actuar así - no tienen la fuerza y el entrenamiento necesario para conseguir las metas que se proponen.
Algunas veces, los padres pretenden evitar a sus hijos, con un cariño mal entendido, los esfuerzos y dificultades que ellos tuvieron que superar en su juventud: los protegen y sustituyen, llevándoles a una vida cómoda, donde no hay proporción entre el esfuerzo realizado y los bienes que se disfrutan. No se dan cuenta de que más que proteger a los hijos para que no sufran, se trata de acompañarles y ayudarles para que aprendan a superar el sufrimiento.
Autoconsciencia y voluntad
Para que un hábito bueno se convierta en virtud es necesario que haya autoconsciencia (entender qué y por qué se hace) y voluntariedad (querer hacerlo). Por eso es tan importante en la educación de las virtudes humanas, ayudarles a entender el esfuerzo que van a realizar como algo necesario y conveniente, y motivar y estimular sus deseos de esforzarse.
Educar la fortaleza supone poner los medios para que los alumnos sean capaces de emprender acciones que lleven consigo un esfuerzo prolongado, para lo que hace falta tanto salud física como fuerza interior. Esta es la razón por la que la práctica deportiva frecuente es un medio muy adecuado para promover la fortaleza en la práctica deportiva, han de superar la fatiga y el cansancio, llegar hasta el final con perseverancia, superar adversidades, etc.
Existen muchas oportunidades en la vida cotidiana de la familia y del aula para que los niños se ejerciten en resistir un impulso, soportar un dolor o molestia, superar un disgusto, dominar la fatiga o el cansancio, como - por ejemplo - acabar las tareas encomendadas en el colegio o cumplir el tiempo de estudio previsto antes de ponerse a jugar, cumplir su encargo con constancia, etc.
Hemos de valorar positivamente y reconocer su interés y sus esfuerzos, como "aguantar la sed" en una excursión o viaje, comer de (casi) todo o no comer entre horas, terminar bien un trabajo, dejar la ropa preparada por la noche,... De este modo fomentamos la motivación interna: la satisfacción de la obra bien hecha, la alegría del deber cumplido.
El ejemplo
Como siempre, el ejemplo de los educadores es crucial: aprenderán mucho observando la alegría en los sacrificios de sus padres y profesores. Quejarse del trabajo o de los esfuerzos que es preciso realizar contribuye a crear un ambiente familiar contrario a la fortaleza: hay que esforzarse porque no hay más remedio, porque la vida te obliga.
Es importante insistir a los padres en la importancia de la reciedumbre, o capacidad de realizar esfuerzos sin quejarse.
Sin miedo al fracaso
Junto a la reciedumbre, la valentía. Tener decisión y empuje, de modo que los "miedos" infundados no atenacen la personalidad y sean capaces de "dar la cara" cuando sea necesario sin acobardarse por el "que dirán" o por vergüenzas tontas.
Con audacia, sin miedo al fracaso - que para una persona fuerte no es más que una experiencia de la que puede aprender- ni a los riesgos. No se trata de empujar a los alumnos a la temeridad, sino de ayudarles a no ser cobardes ni tener miedo al ridículo. Sólo así serán capaces de comprometerse en empresas valiosas.
Con serenidad y equilibrio interior, de modo que no se desmoronen ante la contrariedad o los pequeños contratiempos e imprevistos. Con elegancia ante el éxito o el fracaso, sin perder la calma si las cosas salen mal. La paciencia tiene mucho que ver con la paz interior, con la serenidad, con la seguridad. Para educar en la paciencia hace falta un ambiente de seguridad afectiva y una exigencia serena. Si la exigencia es caprichosa, produce inseguridad. Necesitan aprender a esperar, a dar a cada cosa su tiempo.
En definitiva, la fortaleza dota a la persona de señorío sobre sí mismo, de autodominio (vencerse a sí mismo es la batalla más importante de la vida).
Posibles planes de acción educativa relacionados con la fortaleza:
- Enseñarle a no quejarse. o Hacer pequeños sacrificios para la buena marcha de la casa o de la clase. o Exigirle acabar lo que comienza. o Aguantar la sed en una excursión o el calor del verano,
- el cansancio, sin irlo pregonando cada dos minutos. o Superar, si aún perviven, los miedos infantiles de quedarse solo, o a oscuras, la vergüenza para hablar, o para reconocer la propia culpa, o el sentido del ridículo. o Tener paciencia cuando no le salen las cosas como él quería, o si sufre cualquier contratiempo (por ejemplo, no quejarse y patalear si se pierde en un juego). o Adoptar posturas correctas en clase y en casa, no tumbarse. o Procurar comer todo y terminar toda la comida. o Hacer los deberes antes de ponerse a jugar. o Levantarse a una hora fija y cumplir un horario. o Hacer bien los trabajos y tareas. o Cumplir su encargo en el momento previsto para ello aunque no tenga ganas. o Participar en un equipo deportivo. o Marcarse pequeñas metas y cumplirlas.
Por José Antonio Alcazar
Tomado de "Actualidad Docente"
Tomado de "Actualidad Docente"
viernes, 23 de diciembre de 2011
Para Compartir: Lanzan campaña para promover los vínculos entre padres e hijos durante las vacaciones
Este es un artículo un poco antiguo del sitio de Icarito. Sin embargo encuentro que son ideas vigentes y muy útiles de tener presentes para esta época del año, en que tenemos a nuestros niños de vacaciones en casa.
El artículo dice así:
El artículo dice así:
"Mi verano es mejor en familia" se llama la campaña lanzada por Fundación Integra y que pretende promover los vínculos afectivos entre padres e hijos durante las vacaciones.
Para ello, la campaña busca orientar a los padres respecto de las múltiples actividades que pueden desarrollar junto a sus hijos y plantea la importancia de valorar el verano como una instancia para compartir, lo que muchas veces no ocurre durante el año.
A juicio de Sergio Domínguez, director ejecutivo de la fundación, "las vacaciones permiten crear experiencias únicas, que finalmente se transforman en significativos recuerdos en la adultez. Es fundamental que los padres sientan que en su cotidianidad pueden ofrecer instancias de entretención y aprendizaje, no sólo yendo a la playa o al campo".
La campaña incluye volantes informativos e información disponible en municipalidades, consultorios e instituciones que organicen panoramas familiares.
La fundación, además, entrega algunas claves para los padres extraídas de las apreciaciones de los niños:
- Llévame a actividades entretenidas como el cine, teatro, danza, exposiciones o ferias, así conoceré el arte y la cultura.
- Cuéntame un cuento, cantemos, recitemos, bailemos, pintemos, ¡me encanta usar mi imaginación y aprender jugando!
- Trátame con cariño, tu sonrisa y dedicación me hace sentir querido y protegido.
- Cuídame en todo momento, especialmente en piscinas, lugares públicos y en toda situación que pueda representar un peligro para mí.
- Invítame a conocer la naturaleza, a hacer actividades al aire libre, y no olvides llevar bloqueador para protegernos del sol.
Para ello, la campaña busca orientar a los padres respecto de las múltiples actividades que pueden desarrollar junto a sus hijos y plantea la importancia de valorar el verano como una instancia para compartir, lo que muchas veces no ocurre durante el año.
A juicio de Sergio Domínguez, director ejecutivo de la fundación, "las vacaciones permiten crear experiencias únicas, que finalmente se transforman en significativos recuerdos en la adultez. Es fundamental que los padres sientan que en su cotidianidad pueden ofrecer instancias de entretención y aprendizaje, no sólo yendo a la playa o al campo".
La campaña incluye volantes informativos e información disponible en municipalidades, consultorios e instituciones que organicen panoramas familiares.
La fundación, además, entrega algunas claves para los padres extraídas de las apreciaciones de los niños:
- Llévame a actividades entretenidas como el cine, teatro, danza, exposiciones o ferias, así conoceré el arte y la cultura.
- Cuéntame un cuento, cantemos, recitemos, bailemos, pintemos, ¡me encanta usar mi imaginación y aprender jugando!
- Trátame con cariño, tu sonrisa y dedicación me hace sentir querido y protegido.
- Cuídame en todo momento, especialmente en piscinas, lugares públicos y en toda situación que pueda representar un peligro para mí.
- Invítame a conocer la naturaleza, a hacer actividades al aire libre, y no olvides llevar bloqueador para protegernos del sol.
Espero poder poner en práctica más de alguna de estas sugerencias.
El link original se puede encontrar en http://www.icarito.cl/actualidad/articulo/padres/2010/12/361-9354-9-lanzan-campana-para-promover-los-vinculos-entre-padres-e-hijos-durante-las.shtml
lunes, 19 de diciembre de 2011
Para Compartir: 10 Cosas que explicaría a cualquier niño sobre el uso de Internet y sus riesgos
Como siempre, navegando por la Red, me encontré este artículo muy interesante para tener presente, más ahora que los niños están de vacaciones y con más tiempo para ocupar el computador; y por esto lo quise compartir.
El artículo está en el Blog de Marcelino Madrigal y dice así:
Estos son 10 cosas que yo le he explicado a mi hija, de 11 años, tal cual, sobre Internet. Las escribo aquí por si ayudan a algunos padres a explicarles a sus hijos de qué va esto de Internet y hacer que tengan conciencia de los riesgos más comunes, sin alarmarlos. Obvio cosas como los horarios, que los ordenadores estén en un sitio común de la casa para que los adultos veamos que hacen, etc.
Es simplemente las cosas en las que hago hincapié cuando mi hija navega por la red. Y obviamente hablo de niños pequeños, aunque creo que todo el mundo debería saberlas.
Como veréis intento huir de tecnicismos y alarmas. Simplemente hablo con mi hija, e intento explicarme de la forma más natural posible. A mí me ha funcionado. Espero que a vosotros también.
1 Internet es un sitio donde puedes encontrar muchas cosas. Las hay muy buenas y divertidas, pero también las hay malas.
2 Los amigos son la gente que tú conoces en tu colegio, en el parque o tu familia. En Internet se llama amigos a cualquier persona que se comunique contigo, pero en realidad en muchos casos no lo son, porque no te conocen.
3 Hay veces que las personas mayores se hacen pasar por niños, y los niños por mayores.
4 Si alguien te pregunta cosas como dónde vives, si tienes teléfono, o quiere que le envíes fotos, poner la webcam o que quedes con él o ella, avisa a papa o mama. Eso déjalo para tus amigos verdaderos, a los que conozcas en persona.
5 Nunca aceptes cosas que te envíen desconocidos o amigos y no hayas pedido tú primero. Algunas veces pueden estropear el ordenador y hay gente que manda cosas que no son buenas.
6 No pongas fotos tuyas o de tus amigos, ni dónde vives, ni tú número de teléfono. Tus amigos lo saben, o te lo pueden pedir en persona.
7 No insultes a nadie, ni lo molestes, ni lo amenaces. Siempre se puede saber quien escribió o puso fotos en Internet y sabrán que has sido tú.
8 Si alguien te insulta, te molesta o te amenaza, avisa a tus padres para que no lo vuelvan a hacer.
9 Si estás buscando algo en Internet y te encuentras cosas que no son para niños avisa a tus padres. No te de vergüenza, ni miedo, porque ocurre algunas veces hasta a los mayores.
10 No todo lo que veas en Internet, como tampoco lo que ves en la tele, es verdad
Sobre todo no olvides que siempre que tengas una duda pregunta a tus padres. Ellos te lo explicarán y te ayudarán. Después de todo somos los que más queremos que disfrutes de Internet y no tengas problemas al usarlo.
El link del articulo original desde donde lo copié es http://www.mmadrigal.com/10-cosas-que-explicaria-a-cualquier-nino-sobre-el-uso-de-internet-y-sus-riesgos/.
Felicitaciones al autor y gracias por compartir estas ideas en la Red que son de tanta ayuda para nosotros los padres.
El artículo está en el Blog de Marcelino Madrigal y dice así:
Estos son 10 cosas que yo le he explicado a mi hija, de 11 años, tal cual, sobre Internet. Las escribo aquí por si ayudan a algunos padres a explicarles a sus hijos de qué va esto de Internet y hacer que tengan conciencia de los riesgos más comunes, sin alarmarlos. Obvio cosas como los horarios, que los ordenadores estén en un sitio común de la casa para que los adultos veamos que hacen, etc.
Es simplemente las cosas en las que hago hincapié cuando mi hija navega por la red. Y obviamente hablo de niños pequeños, aunque creo que todo el mundo debería saberlas.
Como veréis intento huir de tecnicismos y alarmas. Simplemente hablo con mi hija, e intento explicarme de la forma más natural posible. A mí me ha funcionado. Espero que a vosotros también.
1 Internet es un sitio donde puedes encontrar muchas cosas. Las hay muy buenas y divertidas, pero también las hay malas.
2 Los amigos son la gente que tú conoces en tu colegio, en el parque o tu familia. En Internet se llama amigos a cualquier persona que se comunique contigo, pero en realidad en muchos casos no lo son, porque no te conocen.
3 Hay veces que las personas mayores se hacen pasar por niños, y los niños por mayores.
4 Si alguien te pregunta cosas como dónde vives, si tienes teléfono, o quiere que le envíes fotos, poner la webcam o que quedes con él o ella, avisa a papa o mama. Eso déjalo para tus amigos verdaderos, a los que conozcas en persona.
5 Nunca aceptes cosas que te envíen desconocidos o amigos y no hayas pedido tú primero. Algunas veces pueden estropear el ordenador y hay gente que manda cosas que no son buenas.
6 No pongas fotos tuyas o de tus amigos, ni dónde vives, ni tú número de teléfono. Tus amigos lo saben, o te lo pueden pedir en persona.
7 No insultes a nadie, ni lo molestes, ni lo amenaces. Siempre se puede saber quien escribió o puso fotos en Internet y sabrán que has sido tú.
8 Si alguien te insulta, te molesta o te amenaza, avisa a tus padres para que no lo vuelvan a hacer.
9 Si estás buscando algo en Internet y te encuentras cosas que no son para niños avisa a tus padres. No te de vergüenza, ni miedo, porque ocurre algunas veces hasta a los mayores.
10 No todo lo que veas en Internet, como tampoco lo que ves en la tele, es verdad
Sobre todo no olvides que siempre que tengas una duda pregunta a tus padres. Ellos te lo explicarán y te ayudarán. Después de todo somos los que más queremos que disfrutes de Internet y no tengas problemas al usarlo.
El link del articulo original desde donde lo copié es http://www.mmadrigal.com/10-cosas-que-explicaria-a-cualquier-nino-sobre-el-uso-de-internet-y-sus-riesgos/.
Felicitaciones al autor y gracias por compartir estas ideas en la Red que son de tanta ayuda para nosotros los padres.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Los padres no podemos renunciar a nuestro rol formador
A raíz de muchos eventos que me tocó vivir este año, quedé preocupada al ver lo desorientados que están nuestros niños y jóvenes en relación, no a lo que quieren, sino al cómo manejarse para alcanzar sus metas y objetivos, y básicamente porque nadie ha estado ahí para enseñarles.
Siento que en particular, muchos padres justifican el abandono en que mantienen a sus hijos, con la propia necesidad que tienen de que estos desarrollen autonomía; porque no quieren o no pueden hacerse cargo.
Porque muy distinto es enseñar a los jóvenes a valerse por sí mismos, a hacer sus cosas solos, al hecho de dejarlos sin un consejo, un apoyo, una guía, ya que muy a mi parecer, no tienen los grados de autonomía necesarios ni a los 15 ni a los 16, y muchos ni siquiera a los 21 años para optar y luego hacerse cargo de las consecuencias que sus actos conllevan.
Lo podemos ver constantemente en las noticias; los altos indices de embarazo adolescente, los accidentes fatales después de las fiestas, la drogadicción, y hasta en cosas menos graves pero igualmente significativas, como la expulsión de un colegio por no rendir lo necesario, haber incurrido en faltas graves de conducta hacia profesores o directivos, incluso hacia compañeros, etc.
Me desconcierta cuando uno en un deseo de aportar, ya que alcanza a vislumbrar ciertas posibles consecuencias negativas, invita a esos padres a hacer algo, a tomar las riendas, a imponerse como autoridad sobre sus hijos, y sin embargo, estos se molestan y le gritan a uno que no se meta porque ellos reconocen en sus niños un “pensamiento autónomo” y que no tienen ya nada que decir ni que hacer con esos “seres maravillosos” que son sus hijos.
Lastima que esas maravillas cuando se meten en problemas, y están con el agua hasta el cuello, no saben que hacer y se desesperan. Ahí aparecen esos papás, antes siempre ausentes, para prestarles ropa, esconderlos bajo sus alas para protegerlos del malvado mundo exterior que no viene más que a cobrar aquello que le corresponde (paternidad, rehabilitación, asumir una cancelación de matricula, etc.) Es curioso, siempre los malos siguen siendo “los otros”.
Al ver tanto dolor cuando ya nada se puede hacer más que asumir, me cuesta pensar en por qué no se prefiere evitar estas situaciones siendo más papás.
Es necesario entender que nuestros hijos están llenos de amigos, buenos y malos, pero que padres sólo tienen dos, y ojalá sean buenos, pero no tienen más.
Que pena si se enojan porque no les dimos permiso para alguna actividad, pero primero los permisos se ganan con confianza, con respeto, con una historia de responder maduramente y responsablemente.
Que pena si nos dejan de hablar porque les quitamos privilegios si han bajado su rendimiento escolar. Más adelante serán capaces de entender que pueden perder un trabajo, con el que sostienen quizás a su familia, si bajan su rendimiento laboral.
Es difícil jugar a la bruja, al malo de la película, porque a uno le encanta que los niños nos digan que nos quieren, que somos maravillosos. Pero si realmente queremos ser los verdaderos “héroes” en las vidas de nuestros hijos, sepamos esconder la capa y marquemos claramente los límites.
Si al final, nuestros hijos, niños y jóvenes, deben entender que lo que buscamos para ellos es evitarles sufrimientos. Por ellos, nuestra autoridad debe basarse en la confianza, en la seguridad que los estamos formando para un mundo que no siempre les va a mostrar su mejor cara.
Por eso me encanta ver a papás que resisten las críticas, y siguen imponiéndose con mucho cariño, como autoridad creíble, sobre sus niños y adolescentes. Que los van a buscar a las fiestas, aunque no sea a la puerta, pero que saben como salieron del lugar. Que el conversar es una práctica tan habitual en la casa que no hay espacio para el “no tener idea” en lo que andan. Que la cultura familiar albergue a la cultura de los amigos, y que no sean enemigas. Que la jerarquía no sea sólo un medio para ejercer el poder, si no más bien un tener claro en quiénes nos apoyamos, cuales son los pilares.
Y tantas otras formas de NO renunciar a nuestro rol formador como padres.
martes, 25 de octubre de 2011
Para Compartir: Entrevista a Claudio Naranjo
Paseando por los blogs de siempre, me encontré con esta interesante entrevista y pensé lo importante que era compartir ideas tan claras y relevantes para nuestros tiempos. Al leer estas líneas, me doy cuenta de que nuestro problema de educación es mucho más profundo aún del que apenas imaginamos.
Claudio Naranjo.
Cuando uno escucha a este psiquiatra chileno de 75 años da la sensación de estar frente al Jean-Jacques Rousseau de nuestro tiempo.
Cuenta que estaba bastante dormido hasta que en los años 60 se fue a vivir a EE.UU., allí fue discípulo de Fritz Perls, uno de los grandes terapeutas del siglo XX y formó parte del equipo del Instituto Esalen en California. Allí tuvo grandes experiencias en el mundo terapéutico y en el mundo espiritual. Contactó con el sufismo y se convirtió en uno de los introductores de Eneagrama en occidente. También bebió del budismo tibetano y el zen.
Claudio Naranjo ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia en Universidades como Hardvard y Berkeley. Ha fundado el programa SAT, una integración de la terapia Gestalt, el Eneagrama y la Meditación para enriquecer la formación de profesores. En este momento está lanzando un aviso muy contundente: o cambiamos la educación o este mundo se va a pique.
-Dices que para cambiar el mundo hay que cambiar la educación ¿cuál es la problemática de la educación y cuál es tu propuesta?
-La problemática en la educación no es de ninguna manera la que a los educadores les parece que es. Creen que los estudiantes ya no quieren lo que se les ofrece. A la gente se le quiere forzar a una educación irrelevante y se defiende con trastornos de la atención, con desmotivación. Yo pienso que la educación no está al servicio de la evolución humana sino de la producción o más bien de la socialización. Esta educación sirve para domesticar a la gente de generación en generación para que sigan siendo unos corderitos manipulables por los medios de comunicación. Esto es socialmente un gran daño. Se quiere usar la educación como una manera de meter en la cabeza de la gente una manera de ver las cosas que le conviene al sistema, a la burocracia. Nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser.
La crisis de la educación no es una crisis más entre las muchas crisis que tenemos, sino que la educación está en el centro del problema. El mundo está en una crisis profunda porque no tenemos una educación para la conciencia. Tenemos una educación que en cierto modo le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida.
El modelo de desarrollo económico de hoy ha eclipsado el desarrollo de la persona.
La crisis de la educación no es una crisis más entre las muchas crisis que tenemos, sino que la educación está en el centro del problema. El mundo está en una crisis profunda porque no tenemos una educación para la conciencia. Tenemos una educación que en cierto modo le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida.
El modelo de desarrollo económico de hoy ha eclipsado el desarrollo de la persona.
-¿Cómo sería una educación para que seamos seres completos?
-La educación enseña a la gente a pasar exámenes, no a pensar por si misma. En un examen no se mide la comprensión, se mide la capacidad de repetir. ¡Es ridículo, se pierde una cantidad tan grande de energía! En lugar de una educación para la información, se necesitaría una educación que se ocupe del aspecto emocional y una educación de la mente profunda. A mi me parece que estamos presos entre una alternativa idiota, que es la educación laica y una educación autoritaria que es la educación religiosa tradicional. Está bien separar Estado e Iglesia pero, por ejemplo en España, han echado por la borda el espíritu como si religión y espíritu fueran la misma cosa. Necesitamos que la educación atienda también a la mente profunda.
-¿Cuándo hablas de espiritualidad y de mente profunda a qué te refieres exactamente?
-Tiene que ver con la conciencia misma. Tiene que ver con aquella parte de la mente de la que depende el sentido de la vida. Se está educando a la gente sin ese sentido. Tampoco es la educación de valores porque la educación de valores es demasiado retórica e intelectual. Los valores deberían ser cultivados a través de un proceso de transformación de la persona y esta transformación está muy lejos de la educación actual.
La educación también tiene que incluir un aspecto terapéutico. Desarrollarse como persona no se puede separar del crecimiento emocional. Los jóvenes están muy dañados afectiva y emocionalmente por el hecho de que el mercado laboral se traga a los padres y ya no tienen disponibilidad para los hijos. Hay mucha carencia amorosa y muchos desequilibrios en los niños. No puede aprender intelectualmente una persona que está dañada emocionalmente.
Lo terapéutico tiene mucho que ver con devolverle a la persona la libertad, la espontaneidad y la capacidad de conocer sus propios deseos. El mundo civilizado es un mundo domesticado y la enseñanza y la crianza son instrumentos de esa domesticación. Tenemos una civilización enferma, los artistas se dieron cuenta hace mucho tiempo y ahora cada vez más los pensadores.
La educación también tiene que incluir un aspecto terapéutico. Desarrollarse como persona no se puede separar del crecimiento emocional. Los jóvenes están muy dañados afectiva y emocionalmente por el hecho de que el mercado laboral se traga a los padres y ya no tienen disponibilidad para los hijos. Hay mucha carencia amorosa y muchos desequilibrios en los niños. No puede aprender intelectualmente una persona que está dañada emocionalmente.
Lo terapéutico tiene mucho que ver con devolverle a la persona la libertad, la espontaneidad y la capacidad de conocer sus propios deseos. El mundo civilizado es un mundo domesticado y la enseñanza y la crianza son instrumentos de esa domesticación. Tenemos una civilización enferma, los artistas se dieron cuenta hace mucho tiempo y ahora cada vez más los pensadores.
-A la educación parece solo interesarle desarrollar la parte racional de la gente ¿Qué otras cosas podrían desarrollarse?
-Yo pongo énfasis en que somos seres con tres cerebros: tenemos cabeza (cerebro intelectual), corazón (cerebro emocional) y tripas (cerebro visceral o instintivo). La civilización está íntimamente ligada por la toma de poder por el cerebro racional. Con el momento en que los hombres predominaron en el dominio político, unos 6000 años atrás, se instaura esto que llamamos civilización. Y no es solamente el dominio masculino ni el dominio de la razón sino también de la razón instrumental y práctica, que se asocia con la tecnología; es este predominio de la razón instrumental sobre el afecto y sobre la sabiduría instintiva lo que nos tiene tan empobrecidos. La plenitud la puede vivir sólo una persona que tiene sus tres cerebros en orden y coordinados. Desde mi punto de vista necesitamos una educación para seres tri-cerebrados. Una educación que se podría llamar holística o integral. Si vamos a educar a toda la persona, hemos de tener en cuenta que la persona no es solo razón.
Al sistema le conviene que uno no esté tanto en contacto consigo mismo ni que piense por sí mismo. Por mucho que se levante la bandera de la democracia, se le tiene mucho miedo a que la gente tenga voz y tenga conciencia.
La clase política no está dispuesta a apostar por la educación.
Al sistema le conviene que uno no esté tanto en contacto consigo mismo ni que piense por sí mismo. Por mucho que se levante la bandera de la democracia, se le tiene mucho miedo a que la gente tenga voz y tenga conciencia.
La clase política no está dispuesta a apostar por la educación.
-La educación nos sumerge en un mar de conceptos que nos separan de la realidad y nos aprisiona en nuestra propia mente ¿Cómo se puede salir de esa prisión?
-Es una gran pregunta y es una pregunta necesaria en el mundo educacional. La idea de que lo conceptual sea una prisión requiere una cierta experiencia de que la vida es más que eso. Para uno que ya tiene el interés en salir de la prisión de lo intelectual, es muy importante la disciplina de detener la mente, la disciplina del silencio, como se practica en todas las tradiciones espirituales: cristianismo, budismo, yoga, chamanismo… Parar los diálogos internos en todas las tradiciones de desarrollo humano ha sido visto como algo muy importante. La persona necesita alimentarse de otra cosa que conceptos. La educación quiere encerrar a la persona en un lugar donde se la somete a una educación conceptual forzada, como si no hubiera otra cosa en la vida. Es muy importante, por ejemplo, la belleza. La capacidad de reverencia, de asombro, de veneración, de devoción. No tiene que ver necesariamente con una religión o con un sistema de creencias. Es una parte importante de la vida interior que se está perdiendo de la misma manera en que se están perdiendo los espacios bellos de la superficie de la Tierra, a medida que se construye y se urbaniza.
-Precisamente quería preguntarte tu opinión sobre la crisis ecológica que vivimos.
-Es una crisis muy evidente, es la amenaza más tangible de todas. Se puede prever fácilmente que con el calentamiento de la Tierra, con el envenenamiento de los océanos y otros desastres que están pasando, no vamos a poder sobrevivir tantas personas como las que somos ahora.
Estamos viviendo gracias al petróleo y consumimos más recursos de los que la tierra produce. Es una cuenta atrás. Cuando se nos acabe el combustible será un desastre para el mundo tecnológico que tenemos.
La gente a la que llamamos más primitiva como los indígenas tienen una forma de tratar a la naturaleza que no viene del sentido utilitario. En la ecología como en la economía y otras cosas, hemos querido prescindir de la conciencia y funcionar sólo con argumentos racionales y eso nos está llevando al desastre. La crisis ecológica sólo puede pararse con un cambio de corazón, verdadera transformación, que sólo la puede dar un proceso educativo. Por eso no tengo mucha fe ni en las terapias ni en las religiones. Solo una educación holística podría prevenir el deterioro de la mente y del planeta.
Estamos viviendo gracias al petróleo y consumimos más recursos de los que la tierra produce. Es una cuenta atrás. Cuando se nos acabe el combustible será un desastre para el mundo tecnológico que tenemos.
La gente a la que llamamos más primitiva como los indígenas tienen una forma de tratar a la naturaleza que no viene del sentido utilitario. En la ecología como en la economía y otras cosas, hemos querido prescindir de la conciencia y funcionar sólo con argumentos racionales y eso nos está llevando al desastre. La crisis ecológica sólo puede pararse con un cambio de corazón, verdadera transformación, que sólo la puede dar un proceso educativo. Por eso no tengo mucha fe ni en las terapias ni en las religiones. Solo una educación holística podría prevenir el deterioro de la mente y del planeta.
-¿Podríamos decir que has encontrado un equilibrio en tu vida a esas alturas?
-Yo diría que cada vez más, aunque no he terminado el viaje. Soy una persona que tiene mucha satisfacción, la satisfacción de estar ayudando al mundo en el que estoy. Vivo feliz, si se puede ser feliz en esa situación trágica en la que estamos todos.
-Desde tu experiencia, tu trayectoria y tu madurez, ¿cómo procesas el hecho de la muerte?
-En todas las tradiciones espirituales se aconseja vivir con la muerte al lado. Hay que hacerse a esa evidencia de que somos mortales y creo que el que toma la muerte en serio no será tan vano. No tienes tanto miedo a cosas pequeñas cuando hay una cosa grande de la cual preocuparte más. Yo creo que la muerte sólo puede superarla uno que en cierto modo muere antes de morir. Uno tiene que morir a la parte mortal, a la parte intrascendente. Los que tienen suficiente tiempo y vocación y que llegan suficientemente lejos en este viaje interior se encuentran tarde o temprano con su verdadero ser. Y ese ser interior o ese ser lo que uno es, es algo que no tiene tiempo y que le da a una persona una cierta paz o un sentido de invulnerabilidad. Estamos muy absortos en nuestra vida cotidiana, en nuestros pensamientos de alegría, tristeza, etc… No estamos en nosotros, no estamos atentos a quien somos. Para eso necesitamos estar muy en sintonía a nuestra experiencia del momento. Esta es la condición humana, estamos viviendo hacia el pasado y el futuro, el aspecto horizontal de nuestra vida. Pero poco atentos a la dimensión vertical de nuestra vida, el aspecto más alto y más profundo, eso es el espíritu y es nuestro ser y la llave para acceder es el aquí y ahora.
A veces vamos en busca del ser y a veces nos confundimos en la búsqueda de otras cosas menos importantes como la gloria.
----------
Más información sobre Claudio Naranjo en
http://www. fundacionclaudionaranjo.com
http://www.
Publicado por Colectivo Wallmapu
Gracias al Blog Matemáticas maravillosas donde encontré este interesante material.
miércoles, 29 de junio de 2011
Para Compartir: "Los Hijos", del libro "El Profeta" de Gibrán Khalil Gibrán.
Los Hijos
Y una mujer que sostenía un niño contra su seno pidió: Háblanos de los hijos.Y él dijo:
Vuestros hijos no son hijos vuestros.
Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de sí misma. Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.
Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis albergar sus cuerpos, pero no sus almas.
Porque sus almas habitan en la casa del mañana que vosotros no podéis visitar, ni siquiera en
sueños.
Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no busquéis el hacerlos como vosotros.
Porque la vida no retrocede ni se entretiene con el ayer.
Vosotros sois el arco desde el que vuestros hijos, como flechas vivientes, son impulsados hacia delante.
El Arquero ve el blanco en la senda del infinito y os doblega con Su poder para que Su flecha vaya veloz y lejana.
Dejad, alegremente, que la mano del Arquero os doblegue.
Porque, así como El ama la flecha que vuela, así ama también el arco, que es estable.
martes, 28 de junio de 2011
La más triste de las noticias
Hace algunos días escribí acerca de lo difícil que es aceptar la enfermedad de nuestros niños. En mi mente estaba la preocupación por una pequeña a la que se le había diagnosticado Leucemia.
Hoy, lloré ante la noticia de que esta enfermedad, con toda la violencia con la que se ensañó contra una niña, le arrebató su último suspiro, y le ganó la última batalla.
Mi Fé me permite entender su muerte como una transformación, imaginarla como el ángel que desde el cielo acompañará a su familia, entregando luz como acá en la tierra repartía sonrisas.
Sin embargo, mi pena está con su madre. Porque no soy capaz de imaginar ese dolor y estoy segura de que es imposible llenar ese vacío. Ese espacio en que ella, su niña, su pequeña ya no está en este mundo.
¿Qué me enseña esta situación de vida? ¿Qué puedo aprender de esta dura realidad, que no es propia pero que me ha tocado conocer de cerca?... me enseña mucho.
Ya me lo han dicho muchas veces, los hijos no son nuestros, son prestados. Ellos no vivirán nuestras vidas, vivirán las suyas propias. Ellos escribirán sus propias historias, aunque sean cortas. Nuestra misión es que desarrollen sus propias alas y aprendan a volar, aunque su rumbo sea hacia el cielo.
Mis hijos son pequeños, y aunque sé todo esto, me da mucho miedo de perderlos. Me aferro a ellos como si aún estuvieran atados a mí por el cordón umbilical, aunque lo cortaron hace tiempo, al menos físicamente. Hoy, los abracé con más fuerza, mucha más fuerza. No creo que hayan entendido por qué.
Por último, cuando me pregunto que pasaría si un ángel me previniera que voy a perder a un hijo y me ofreciera la posibilidad de olvidarlo, de sólo llevárselo y evitarme el sufrimiento de su recuerdo; me opondría terminantemente a negar un sólo segundo de su existencia.
Es terriblemente doloroso perder un padre. Lo sé y he dedicado varias líneas a compartir esa experiencia en este blog. Pero perder a un hijo debe ser un sentimiento desgarrador, que atenta contra las entrañas de una madre, arrebatando el tesoro concebido, la vida.
Es triste tener que compartir estas ideas, pero el poder hacerlo me ayuda... a trabajar la pena, a elaborar un duelo que esta vez, gracias a Dios es prestado.
martes, 24 de mayo de 2011
La salud de nuestros Hijos
Si hay algo que realmente me angustia, es cuando uno de mis hijos se enferma o accidenta. Y no me refiero a una gripe o a un simple resfrío, sino cuando necesito llevarlos a qué les hagan exámenes, a cuando quedan en observación; y cada minuto esperando una respuesta para saber qué es lo que tienen, parece clavarse en el reloj.
Las enfermedades nos muestran lo frágil y delicada que es esta extraña máquina que es nuestro cuerpo humano, lo rápido que se puede echar a perder, y lo difícil que es preveer que esto vaya a ocurrir.
Y si bien es esperable que enfermen las personas que ya tienen sus años, y entre ellas me pongo en la lista, no lo es cuando se trata de niños pequeños. Ellos gozan de tanta energía, de tantas ganas de reir y disfrutar, que cuando nos dicen que están gravemente enfermos nos sentimos morir.
Se pone a prueba nuestra Fé, porque pensamos y sentimos que no es justo. Preferiríamos mil veces que el diagnóstico cayera sobre nosotros y no sobre nuestros pequeños. Creemos que sería mucho más fácil aceptarlo y tolerarlo en nosotros, pero jamás en ellos.
Escribo esto, porque hace algunos días, nos enteramos con mucho dolor, que a una pequeña de 2º básico del colegio de mis hijos le diagnosticaron leucemia.
Una niña que hasta hace pocas semanas corría y jugaba naturalmente por los patios de su colegio, compartiendo la alegría de vivir con sus compañeros y amigos, hoy está en una pieza de hospital, acompañada de la cálida presencia de su familia, deseando probablemente volver pronto a su casa; y esperando obtener las respuestas a las preguntas que el futuro hoy le hace a su presente.
Me pongo a pensar y trato de imaginar... pero no puedo, me angustia la idea a tal punto que me quedo en blanco, y vuelve, una y otra vez, la pregunta... ¿Qué será de su niñez?
Sólo espero, y por eso la tengo diariamente en mis oraciones, que ella y sus padres encuentren la fuerza para superar y entender estos difíciles momentos. Que puedan aceptar esta terrible situación como una prueba, muy dura por cierto, para demostrarse cuánto se quieren, cuánto han aprendido de la vida, y así crecer juntos, encontrar un sentido, y ser... como el metal, que se forja en el fuego, golpe a golpe, para alcanzar una forma cada vez más perfecta.
Me gustaría confesar, que hoy ruego con más fuerza a Dios para que nos acompañe como familia, proteja a cada uno de mis hijos, y que en la medida de lo posible, según sea su voluntad, nos libre de tan extremo y severo aprendizaje.
Y por último, para las familias que se encuentran en esta difícil situación, un consejo “profesional”, que nace más de lo “maternal”que de lo académico (aunque se corrobora con un montón de estudios científicos acerca de cómo es que funciona nuestro sistema defensivo, como es la respuesta al estrés, y de cómo se recupera el organismo), es: “mucho amor, muchas caricias, muchas risas y mucho saber estar, saber acompañar”
lunes, 16 de mayo de 2011
Para Compartir: Ser Mamá, por Isabel Allende
Siempre que quieren hablar de madres en la televisión muestran mujeres con chicos en los brazos, sonrientes, dulces, cariñosas, sin una pizca de cansancio, espléndidamente maquilladas y a eso agregan maravillosas frases de posters.
¡¡Mentiras !!!
¡¡Mentiras !!!
Las mamás no somos abnegadas amantes del sacrifico y aguerridas guerreras que todo lo pueden. (aunque más de una vez queremos abarcar TODO)
Las mamás lloramos abrazadas a la almohada cuando nadie nos ve, pedimos la epidural en el parto.
Puteamos en 17 idiomas cuando tenemos que poner el despertador a las 2 de la mañana para ir a buscarlos a una fiesta.
Cuando les decimos que no se peleen con ese compañerito que les dice 'enano' o 'cuatro ojos', y les damos toda clase de explicaciones conciliatorias, en realidad querríamos tener el cogote del pequeño verdugo entre nuestras manos.
Y también pensamos que la vieja de geografía es un mal bicho cuando les baja la nota porque no saben cuántos metros mide el Aconcagua que, al final, a quién carajo le importa!.
(Pero no lo podemos decir.)
No es que nos encante pasarnos horas en la cocina tratando de que el pescado no tenga gusto a pescado y disimulando las verduras en toda clase de brebajes, en lugar de tirar una hamburguesa a la plancha.... Es que tenemos miedo de que no crezcan como se debe.
No es que nos preocupe realmente que se pongan o no un saquito... Es que tenemos miedo de que se enfermen.
No es que los queramos más cuando se bañan.... Es que no queremos que nadie les diga roñosos.
No lo hacemos por Uds. Lo hacemos por nosotras.
Porque ser mamá no tiene que ver con embarazos, pañales y sonrisas de aspirinetas.
Tiene que ver con querer a alguien más que a una misma. Con ser capaz de cualquier cosa con tal de que ustedes no sufran. NADA, nunca, jamás.
Ustedes nos hacen felices.... cuando les encantan nuestras milanesas, cuando nos consideran sabias por contestar todas las preguntas de los concursos de la tele.
Cuando vienen llorando a gritos porque se rasparon la rodilla y nos dan la posibilidad de darles consuelo…. y curitas.
Cuando recién levantadas nos dicen, qué linda que estás, mamá.
Cuando nos proponen casamiento porque somos "SU NOVIA".(y lo disfrutamos mientras llega la primer noviecita que nos destierra de ese lugar)
USTEDES NOS HACEN MEJORES.
Nos dan ganas y fuerzas. Nos comeríamos un animal crudo antes de que les toque un dedito del pie.
Nos lavamos la cara y salimos del baño con una sonrisa de oreja a oreja para hacerles saber que la vida es buena, aunque nos vaya como el reverendo cara....
Cantamos las canciones de Chiquititas y vemos Barney y escuchamos a Los piojos y compramos Nopucid y repasamos 500 veces la tabla del 2 y arreglamos el carburador para llevar a los chicos a fútbol, a inglés, a dibujo, a la psicóloga, a basquet, a volley, a danzas, a la casa de la amiga, a la maestra particular, al dentista, al médico, a comprar un pantalón...
Y armamos 24 bolsitas con anillitos y pulseritas y tratamos de que el pastel parezca un Pikachu
Y nos buscamos otro trabajo y sacamos créditos y nos compramos libros y vamos al psiquiatra
y al pediatra y a los videos y negociamos con los maestros y los acreedores y recortamos figuritas
y estudiamos junto a ustedes ríos, provincias, las capitales de los países de Europa y nos ponemos lindas y nos enojamos y nos reímos y nos salimos de quicio y nos convertimos en la bruja y la princesa de todos los cuentos.....
Sólo y exclusivamente para verlos felices.
VERLOS FELICES ES LO QUE NOS HACE FELICES.
Ojalá pudiéramos pegar el mundo con cinta scotch (como la lámpara que cayó en combate en la última guerra de pijama party), para que fuera un lugar mejor para ustedes.
GRACIAS POR HACERME SU MAMÁ. GRACIAS POR HACERME TAN IMPORTANTE.
Gracias, por esas porquerías que hacen en el colegio con corchitos y palillos (que casi nunca entiendo para que sirven pero guardo religiosamente)
Gracias por los abrazos, los besos, las lágrimas, los dolores, los dientes de leche, las cartitas, los dibujos en la heladera, el Amoxidal
Por tantas noches sin dormir, los boletines, las plantas rotas del jardín por jugar a la pelota,
Por mi maquillaje arruinado por ser usado para jugar a la mamá, por las fotos de la primaria.....
Son mis mejores medallas.
Gracias porque LOS AMO.
Y ese, es el amor que me hace grande.
Lo demás es marketing...
martes, 19 de abril de 2011
El Jardín Infantil... un lugar para aprender a amar.
Hace algunos días atrás, nos vimos impactados con la noticia de que en un Jardín Infantil, las tías maltrataban verbal y físicamente a los niños.
Gracias a la inteligencia y valentía de una vecina, quien se atrevió primero a filmar las imágenes que comprobaban tal brutalidad antes de hacer la denuncia, se logró terminar con el dolor y abuso que estaban recibiendo estos pequeños, pues se evidenciaba en el vídeo que no era ni una, ni dos, sino tres tías las que amparadas tras una muralla, golpeaban, gritaban, e insultaban a los niños, creyendo probablemente que no iban a ser descubiertas.
Son varias las cosas que me llevan a sentir una rabia y frustración inmensas, así como una decepción absoluta con la capacidad maternal inexistente de algunas mujeres, que se supone se han preparado y formado para cuidar niños.
Después de haber estado 5 años a cargo de un Jardín Infantil, me duele que ocurran estos abusos. Los niños se entregan con tanto cariño, con tanta inocencia, en busca de brazos acogedores que los quieran y le entreguen no sólo educación, sino también franco y real amor.
El Jardín Infantil, desde sus inicios, tal como fue concebido, fue pensado como un lugar donde los niños más pequeños pudieran encontrar el espacio para desarrollar todas sus potencialidades, recibieran toda la estimulación necesaria para crecer y pudieran sentirse, cuidados, protegidos y dignos de ser queridos y recibir amor.
Que terrible que en ese lugar aquellos niños y sus familias encontraran todo lo contrario. Doy gracias a Dios porque sé que en ellos existe la capacidad y la fuerza para salir adelante y superar esta experiencia tan negativa de vida. Con un buen acompañamiento, apoyo y cariño, estos niños superaran esta situación sin que quede en ellos necesariamente una trauma.
Pero, y nuestra sociedad?, podrá recuperarse?, confiaremos nuevamente en esta noble profesión que realizan las educadoras de párvulos?.
Una de las cosas que más me impactó, fue el hecho que si bien habíamos sabido anteriormente de algunas situaciones de abusos en Jardines, estos eran hechos aislados, perpetrados por una sola persona enferma, que a escondidas de las demás maltrataba a algunos pequeños.
En este caso eran tres tías, prácticamente coludidas, y al parecer por el vídeo, no era sólo a algunos niños, sino a muchos.
Me parece terrorífico que no se hubiera levantado ni una sola voz al interior de ese Jardín llamando a la sanidad mental y a la cordura, dejando en claro que tales tratos no se podían, bajo ningún punto de vista, realizar a niños tan pequeños, tan indefensos, así como a ningún ser humano.
Escuché hoy en las noticias, que la solución adoptada por este Jardín, después de obviamente despedir a todas las parvularias y contratar otras, fue instalar cámaras de seguridad, donde los padres podrán vigilar las acciones de las tías así como las actividades de sus hijos.
Muchos jardines ya habían implementado con anterioridad esta medida.
Y esto me entristece porque me doy cuenta de cómo crece día a día la desconfianza a todo nivel. Ahora son los Jardines, ya estaban las cámaras en tiendas y supermercados, luego estarán en colegios, en oficinas, en todas partes. Por que parece que ya no sirve con creer en la capacidad de cada ser humano por optar por el bien, en el actuar ético de cada profesional, ya no... al parecer han sido demasiadas las decepciones.
Así podríamos exigir que ante cualquier procedimiento médico, para confirmar o descartar una posible negligencia, que este fuera grabado. Ante cualquier consulta con un abogado, grabar los consejos, filmar las firmas, etc. para que realmente tengan validez los documentos, etc, etc.
Por esto, siento que estos últimos acontecimientos no sólo causaron una gran daño en las familias y en los niños que confiaron en el profesionalismo de las tías de ese Jardín, sino que esta situación, causó un daño aún más grande en nuestras conciencias, en nuestra capacidad para creer en el buen corazón de los otros, creer en la bondad y el cariño que nos despiertan los niños, así como el deseo de cuidarlos y protegerlos por sobre todas las cosas.
Y porque aún no me siento del todo preparada para abordar el tema, sólo quiero agregar una idea más, sin profundizar en ella, una idea que me duele en el fondo de mi Fé, que es pensar que quizás también debamos poner cámaras en parroquias, seminarios, etc., dónde y cuando personas consagradas estén con niños y menores de edad.
Gracias a la inteligencia y valentía de una vecina, quien se atrevió primero a filmar las imágenes que comprobaban tal brutalidad antes de hacer la denuncia, se logró terminar con el dolor y abuso que estaban recibiendo estos pequeños, pues se evidenciaba en el vídeo que no era ni una, ni dos, sino tres tías las que amparadas tras una muralla, golpeaban, gritaban, e insultaban a los niños, creyendo probablemente que no iban a ser descubiertas.
Son varias las cosas que me llevan a sentir una rabia y frustración inmensas, así como una decepción absoluta con la capacidad maternal inexistente de algunas mujeres, que se supone se han preparado y formado para cuidar niños.
Después de haber estado 5 años a cargo de un Jardín Infantil, me duele que ocurran estos abusos. Los niños se entregan con tanto cariño, con tanta inocencia, en busca de brazos acogedores que los quieran y le entreguen no sólo educación, sino también franco y real amor.
El Jardín Infantil, desde sus inicios, tal como fue concebido, fue pensado como un lugar donde los niños más pequeños pudieran encontrar el espacio para desarrollar todas sus potencialidades, recibieran toda la estimulación necesaria para crecer y pudieran sentirse, cuidados, protegidos y dignos de ser queridos y recibir amor.
Que terrible que en ese lugar aquellos niños y sus familias encontraran todo lo contrario. Doy gracias a Dios porque sé que en ellos existe la capacidad y la fuerza para salir adelante y superar esta experiencia tan negativa de vida. Con un buen acompañamiento, apoyo y cariño, estos niños superaran esta situación sin que quede en ellos necesariamente una trauma.
Pero, y nuestra sociedad?, podrá recuperarse?, confiaremos nuevamente en esta noble profesión que realizan las educadoras de párvulos?.
Una de las cosas que más me impactó, fue el hecho que si bien habíamos sabido anteriormente de algunas situaciones de abusos en Jardines, estos eran hechos aislados, perpetrados por una sola persona enferma, que a escondidas de las demás maltrataba a algunos pequeños.
En este caso eran tres tías, prácticamente coludidas, y al parecer por el vídeo, no era sólo a algunos niños, sino a muchos.
Me parece terrorífico que no se hubiera levantado ni una sola voz al interior de ese Jardín llamando a la sanidad mental y a la cordura, dejando en claro que tales tratos no se podían, bajo ningún punto de vista, realizar a niños tan pequeños, tan indefensos, así como a ningún ser humano.
Escuché hoy en las noticias, que la solución adoptada por este Jardín, después de obviamente despedir a todas las parvularias y contratar otras, fue instalar cámaras de seguridad, donde los padres podrán vigilar las acciones de las tías así como las actividades de sus hijos.
Muchos jardines ya habían implementado con anterioridad esta medida.
Y esto me entristece porque me doy cuenta de cómo crece día a día la desconfianza a todo nivel. Ahora son los Jardines, ya estaban las cámaras en tiendas y supermercados, luego estarán en colegios, en oficinas, en todas partes. Por que parece que ya no sirve con creer en la capacidad de cada ser humano por optar por el bien, en el actuar ético de cada profesional, ya no... al parecer han sido demasiadas las decepciones.
Así podríamos exigir que ante cualquier procedimiento médico, para confirmar o descartar una posible negligencia, que este fuera grabado. Ante cualquier consulta con un abogado, grabar los consejos, filmar las firmas, etc. para que realmente tengan validez los documentos, etc, etc.
Por esto, siento que estos últimos acontecimientos no sólo causaron una gran daño en las familias y en los niños que confiaron en el profesionalismo de las tías de ese Jardín, sino que esta situación, causó un daño aún más grande en nuestras conciencias, en nuestra capacidad para creer en el buen corazón de los otros, creer en la bondad y el cariño que nos despiertan los niños, así como el deseo de cuidarlos y protegerlos por sobre todas las cosas.
Y porque aún no me siento del todo preparada para abordar el tema, sólo quiero agregar una idea más, sin profundizar en ella, una idea que me duele en el fondo de mi Fé, que es pensar que quizás también debamos poner cámaras en parroquias, seminarios, etc., dónde y cuando personas consagradas estén con niños y menores de edad.
lunes, 14 de marzo de 2011
Y de nuevo con el 2012!!
Estos últimos días, con tanta tragedia en otros países, y con este efecto de tsunami en nuestras costas que venía de tan lejos, una vez más mis niños me están preguntando acerca del 2012; que si es cierto lo que dicen que se acaba el mundo... o no...
Es muy duro para una madre, y me imagino cómo será para muchas, tener que estar dando siempre explicaciones acerca de cómo la Tierra, nuestra única casa por el momento, sufre constantes cambios y lo hace desde su nacimiento hace millones de años.
Mis hijos son muy pequeños aún para grandes explicaciones, a causa de su limitada capacidad de pensamiento pues aún están a un nivel muy concreto y no han alcanzado un nivel de pensamiento abstracto.
Trato de que comprendan que la Tierra existe mucho antes de nuestra aparición en la historia del planeta, que sólo somos una anécdota en miles y miles de años, y que como tal, la Tierra ha cambiado en temperaturas, en geografía, etc. y sigue aquí, sigue girando en nuestro sistema solar, como parte de una galaxia en un tremendo universo.
Me ayudo con películas infantiles que han visto, pero no es suficiente, a ellos les preocupa el hoy, y para ellos la Tierra esta siendo agresiva con nuestra especie.
Los abrazo y los beso en un afán de calmar su angustia, pero sin duda ellos se dan cuenta que yo no tengo todas las respuestas.
Nos ayuda nuestra Fé, nuestra firme creencia de que hay un Dios que nos cuida y tiene un plan para cada ser humano, para cada hombre y mujer en este planeta, y que Él, sólo Él sabe cuando se va a acabar nuestro mundo, porque sí es cierto que nuestro sol, así como todas las cosas, tiene también una fecha de expiración, o sea, se va a apagar.
Y la gracia es no pensar en lo que no podemos evitar, si no pensar en lo que podemos construir.
Les hago pensar en lo difícil que era imaginar la posibilidad de conquistar un nuevo mundo en la época de Cristóbal Colón y fue posible, estaba ahí, sólo había que tener Fé y buscar los medios para alcanzar esas nuevas tierras, que por cierto, no las andaban buscando.
Nuestros hijos son seres del futuro, y creo que ellos deben tener la fuerza y la esperanza, la imaginación, para creer que se pueden conquistasr nuevas estrellas.
Y mientras buscamos los medios, mientras buscamos los caminos, mientras trabajamos en esas nuevas rutas. Debemos aceptar las condiciones que han estado desde mucho antes que naciéramos como especie en este planeta, debemos entender que a cada región le tocan sus "ajustes", a nosotros nos tocan los terremotos, a otros les tocan los huracanes y los tornados.
No hay maldad en las acciones de la Tierra, así como la lluvia no busca botar los huevos de los pajaritos de sus nidos, la Tierra no está buscando que nosotros desaparezcamos.
Cuando me hablan del 2012, les cuento que hubo un 1000 y un 2000 que se esperaron con mucho temor y sin embargo aquí estamos. Les cuento que las fechas son sólo acuerdos que tenemos algunas personas, pero que por ejemplo los chinos están en otro año porque cuentan primaveras desde hace muchísimo más tiempo.
Y así trato de calmar lo que hasta a mí me angustia cuando salen tantos "profetas falsos" anunciando el fin del mundo.
La verdad es que no puedo culpar a los niños por ponerse ansiosos con tal terrible idea, pues me basta ver a muchos adultos que por estos días andan igual de preocupados. Me gustaría encontrar más apoyo en tranquilizar, en volver a dar Fé y esperanza.
Ojalá el cine se volcara a hacer películas que muestren más al ser humano como seres de luz y paz que alcanzan nuevas estrellas, y no como a hormigas a las que se les viene encima su hogar, o que somos invadidos y asesinados por miles de extraterrestres, o que encontramos nuestro final en una gran explosión nuclear.
Como siempre, el secreto del crecimento, es guiar nuestras visiones de nosostros mismos hacia lo que queremos, hacia lo que nos es correctamente deseable, en pensar en un futuro como mejor podríamos imaginarlo. Ayudemos a nuestros niños en ese camino, centremos ese rumbo en sus cabezas, buscar juntos trabajar cada día en hacer de éste un mundo mejor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)